
Emprender en comunidad
¿Alguna vez has pensado si estás viviendo la vida que quieres vivir?
No una vida mejor, ni distinta. Una vida más tuya.
Yo hace unos años que me lo pregunto. Me cuestiono el mundo que estamos construyendo: el sistema de trabajo que tenemos, la forma con la que gestionamos el tiempo, nuestras relaciones, los cuidados, el dinero. A veces siento que necesito ir a contracorriente. La idea del mundo y de la vida que deseo es otra. Más honesta y pausada, más auténtica. Empecé con algunos cambios en la alimentación y en mi cotidiano y al cabo de un tiempo la respuesta llegó por el camino que menos imaginaba.
¿Cómo acaba una persona que nunca usaba cremas emprendiendo con otras mujeres?
Pues así: un anhelo, un tiempo cuidándome de otra manera y una buena amiga esperándome con una sorpresa. Probé, y algo me removió. Estuve un tiempo con los productos y sin duda quise más. Y entonces mi amiga me abrió una puerta. Entré con miedo, pero entré igual.
Este camino es como los caminos donde pasan las cosas de verdad: lo que ocurre en él es lo que necesitas transitar. No es recto, hay pausas, y hay sobre todo conciencia, acompañamiento, diversión, fiesta y mucha humanidad.
Los encuentros, los talleres, las formaciones, los eventos: en ellos se vive algo muy distinto. Algo que conecta con lo que de verdad buscaba hacía tiempo: la posibilidad de crecer y prosperar a la vez que estás cuidándote y cuidando tu mundo. La oportunidad de conectar con personas con tus mismos valores y hacerlo mientras desarrollas tu propio proyecto. La oportunidad de estar en un lugar donde crecer acompañada.
Un lugar donde el amor y el éxito van de la mano.
Y aquí sigo. ¿Te sumas?
Colaboro con Ringana, junto a un equipo magnífico de personas con ganas de crear un mundo más honesto, amable, libre y sano. Lo que cuento aquí es mi experiencia, tú puedes vivir la tuya.

